La casa de papel
Sobre el libro de Carlos Domínguez Me llegó a través de un amigo con el que siempre intercambiamos libros y opiniones. Vino de la mano de Pájaros en la boca , de Samanta Schweblin, el plato principal. Sospecho que las breves setenta páginas de La casa de papel me sedujeron, y comencé a leer esta novela corta de Carlos María Domínguez (de quien no conocía absolutamente nada), relegando a un segundo lugar al libro de cuentos de Schweblin. Inconscientemente o no, la idea de dejar lo mejor para el final se hizo presente. Ahora, después de haber leído La casa de papel , puedo dudar de dicho postulado. En algún sentido, busqué encontrarme con un relato simpático, entretenido, pero no mucho más. Sin embargo, me encontré con un Domínguez ( Carlos , no Claudio ) que escribe de manera sutil, aunque en el fino límite entre la simplicidad y la complejidad sintáctica, con una sencillez admirable —incluso cuando hace uso de metáforas no tan amenas—, una historia que representa algo más...