Alberto Bonifacio Martínez
Jorge Pizarro Costa Paz
se le acercó
gritando
maltratándolo
Jorge y sus hectáres
sus mil hectáreas
trabajadas por las manos
duras y rústicas y moradas
de los peones
que ven en el Sol
un hermano y
en la Tierra
una madre.
Jorge Pizarro Costa Paz
gritó
le gritó
le dijo que se apure
que sirva para algo.
Alberto Bonifacio Martínez
pensó que no
que
no
y se acordó de su familia
y de algo parecido al honor
y sacó la escopeta
la
doble
y lo mató.
A mí no me grita nadie,
patroncito.
hoyga, muy piola.
ResponderEliminarGracias, genia.
EliminarSoy un mudo pero fiel seguidor de su blog, sépalo.
(muy bueno)
ResponderEliminarmuy bueno el poema, mejor lo que hizo Martinez
ResponderEliminara unos cuantos de la rural habria que darle con la doble