Entradas

Mostrando entradas de 2014

2015 (así dicen)

Imagen

Welcome to New York

Ferrara volvió a sus preocupaciones esenciales: sexo, redención, excesos, la oscuridad. Welcome to New York (2014) narra la historia del señor Devereaux ( un Gérard Depardieu impresionante ) , un poderoso funcionario con chances de ser el futuro presidente de Francia. Devereaux es un adicto al sexo, al igual que Dominique Strauss-Kahn, el ex-presidente del FMI, en quien está basada la película.  Devereaux es acusado de violar a una empleada del hotel en el que se hospeda en Nueva York. El hecho es una excusa. Ferrara habla del capitalismo, de la cosificación, del dinero, dejando al caso en un segundo plano, como si fuera sólo una consecuencia de un entramado más impresionante, más profundo, más cotidiano.  

Noctámbulos

Imagen
Nighthawks (1942) de Edward Hopper

Jauja

Imagen
Apuntes sobre la última película de Lisandro Alonso Si bien sigue presente ese  dejar transcurrir  que caracteriza al cine de Alonso, hay ciertos mecanismos narrativos que cambiaron, y en lo que respecta al argumento y las interpretaciones, me animo a decir que  Jauja  es un paso adelante en su carrera. Lo primero que hay que decir de  Jauja  es que no tiene absolutamente nada de más. El guion (co-escrito entre Alonso y Fabián Casas) no tiene desperdicio. Hay líneas que te hacen tambalear el cerebro, y eso también es gracias a cierta atmósfera estratégica que la película va generando: planos temporalmente largos, estáticos, sin diálogos y, a veces, sin personajes.  La película juega mucho con la banda sonora y la puesta en escena. En ese sentido, una de las líneas que se podría explotar en un posible análisis, podría ser la cuestión del hombre ante la naturaleza, la inmensidad de lo enorme contra una pequeñez no admitida del ser huma...

Resistente juventud

Imagen
a las épocas de Interestellar (Nolan, 2014)

La voz extraña

por Fabián Casas para Edmundo Bejarano Acabo de cumplir cuarenta y cuatro años y desde los diez que escribo. Al principio escribía historietas que también dibujaba y que armaba en unas hojas de papel que mi papá me compraba en una cartonería que estaba en frente de mi casa. Mi papá compraba el papel y mi padrino —que vivía con nosotros en una casa inmensa y pobre— cortaba las largas hojas hasta que estas quedaban del tamaño de una revista. Ahora se habla mucho sobre el futuro del libro, si va a mudar definitivamente hasta convertirse en una pura realidad virtual. Los chicos que nacen con internet pueden acumular toda la obra de Tolstoi en un pequeño archivo. Y leerla en sus computadoras. Sin embargo, me cuesta creer que vamos a poder dejar de tocar el papel, de olerlo. De conservar un libro en el abrigo. Cuando mi mamá enfermó y murió en un hospital de la obra social de mi viejo, yo paseaba por los pasillos con una edición pocket de Trópico de Cáncer . Como una petaca, lo tení...

Teólogo en la ventana

Imagen
Joaquín Giannuzzi Este cerrado dolor de cabeza causado por la presión del mundo visible reclama un significado. Pero la visión de la calle desde mi ventana solo ofrece alternativas de una apariencia dislocada hecha de fragmentos trémulos, colores dudosos y un sufrimiento de cosa oscuramente mezclada consigo misma. ¿Qué materia desean los ojos y que no pueden ver? No esta especie de traición a lo largo del pavimento, la naturaleza criminal que revelan los automóviles, el taciturno rumor de los objetos manufacturados, la vacilante verdad de la muchedumbre hacia el ocaso, los asuntos de esta terrible sociedad que se aplasta al planeta. ¿Cuál es la relación de esta escena con el otro orden? La divinidad está aquí por delegación sombría. Hay un millón de ventanas y cada una padece su teólogo fracasado ante la única realidad posible con su correspondiente dolor de cabeza al anochecer.

Sobre la «inseguridad» en Sarandí

1. Hace varios meses que Sarandí viene siendo víctima de lo que comúnmente se denomina «inseguridad». Ya dejó de escucharse el «le robaron al amigo de un amigo» y pasamos directamente al «me robaron el celular», «a mi vieja le partieron la nariz para sacarle cien mangos» y postulados por el estilo (y aun más graves). Esa es la realidad y ya no existe quien la niegue. Se hizo tan evidente y real que ni los más necios se atreven a desmentirlo. Pasamos directamente de «enterarnos»  de tal o cual robo a ser los desgraciados protagonistas. 2. Hablar y debatir sobre delincuentes y derechos humanos es un tema complicado, ya que existen muchísimas personas que afirman que la culpa es de «esos negros a los que no les importa nada y te matan por dos pesos». Se realizan marchas y manifestaciones de todo tipo exigiendo más policías y más cámaras de seguridad. Se exige más mano dura. El problema de este tipo de posiciones radica no sólo en su pronunciada discriminación sino también e...

La casa de papel

Sobre el libro de Carlos Domínguez Me llegó a través de un amigo con el que siempre intercambiamos libros y opiniones. Vino de la mano de Pájaros en la boca , de Samanta Schweblin, el plato principal. Sospecho que las breves setenta páginas de La casa de papel me sedujeron, y comencé a leer esta novela corta de Carlos María Domínguez (de quien no conocía absolutamente nada), relegando a un segundo lugar al libro de cuentos de Schweblin. Inconscientemente o no, la idea de dejar lo mejor para el final se hizo presente. Ahora, después de haber leído La casa de papel , puedo dudar de dicho postulado. En algún sentido, busqué encontrarme con un relato simpático, entretenido, pero no mucho más. Sin embargo, me encontré con un Domínguez ( Carlos , no Claudio ) que escribe de manera sutil, aunque en el fino límite entre la simplicidad y la complejidad sintáctica, con una sencillez admirable —incluso cuando hace uso de metáforas no tan amenas—, una historia que representa algo más...

Pessoa a mordiscones II

Entre yo y la vida hay un vidrio tenue. Por más nítidamente que yo vea y comprenda la vida, yo no la puedo tocar. ¿Razonar mi tristeza? ¿Para qué si el raciocinio es un esfuerzo? y quien está triste no puede esforzarse. Ni siquiera abdico de aquellos gestos banales de la vida de los que yo tanto querría abdicar. Abdicar es un esfuerzo, y yo no poseo el alma con que esforzarme […] La (mi) vida es como si me golpeasen con ella.

Pessoa a mordiscones

Imagen
Nunca he encarado el suicidio como una solución, porque odio a la vida por amor a ella. Me ha llevado tiempo convencerme de este lamentable equívoco en que vivo conmigo mismo. Convencido de él, me he quedado desazonado,  lo que siempre me sucede cuando me convenzo de algo, porque el convencimiento es en mí, siempre, la pérdida de una ilusión.

Que los maten a todos: el mundial ya terminó

1. Este mundial, como todos los mundiales, dio para todo. Están las personas que piensan que alentar por una selección de jugadores de fútbol arbitrariamente elegidos por un entrenador arbitrariamente elegido por Grondona y su séquito —los principales responsables de la masacre y la tristeza en la que se ha convertido el fútbol argentino— es hacerle honor a la patria.  Están las que piensan que aquellas personas que no entran en la euforia de la argentinidad son la peor mierda del mundo.  Están las que piensan que el partido final era algo así como los negros contra los rubios . Bueno, algo un poco ridículo.  Están las que dicen que la culpa la tuvo el referí, que Codesal volvió en forma italiana para cagarle la vida al pueblo argentino, que es siempre el blanco a destruir en cada mundial.  Están aquellas a las que el miedo a que las tilden de gorilas o de elitistas las conduce a sentir cierta necesidad de pertenecer al sentimiento popular y, no importa cómo ni ...

Hasta aquí todo va bien

Imagen
Sobre El odio de Mathieu Kassovitz El odio  ( La haine , 1995)  es una película específica; y por específica, universal.  Pero cabe una aclaración:  no pretende dar consejos ni realiza valoraciones morales de ningún tipo. No está a favor de la violencia, pero tampoco está en contra. La película de Kassovitz, en ese sentido, no se sumerge en afirmaciones baratas.  La relación entre el odio y el ser humano es una relación que tiene como condición necesaria a la sociedad: es una relación cultural. Lejos de entender la relación  humano-odio  en términos biologicistas, en  La haine  vemos una búsqueda que se plantea, desde el principio, sincera: partimos, junto con la película, desde la absoluta ignorancia: ¿cómo funcionan los sentidos en un suburbio francés? ¿Por qué las caras de la Policía y la Muchedumbre pueden llegar a ser una sola? ¿Es el odio  explícito  patrimonio exclusivo de una clase social?...