Robert Waelder: El sexo de Freud
El sexo de Freud, ensayo del filósofo vienés Roberto Waelder (1900-1967) es una buena entrada a los postulados
principales del Psicoanálisis. El autor empieza con una contextualización de la
irrupción de Freud en el mundo de la psicología, narrando las peripecias de la
hipnosis y el frío intelectual con el cual fueron acogidas las ideas de quien luego se conviertiera en el padre
del psicoanálisis.
El ensayo radica en
ir, paso a paso, elevando la teoría psicoanalítica como algo mucho más superior
y complejo que un simple método terapéutico. Desentrañando conceptos como el ello, yo y superyó, y situando a Freud en un marco científico/filosófico
determinado.
Waelder pinta, con
un estilo sencillo y directo, una introducción de una claridad sorprendente: «la
terapia es abolir las represiones, hacer consciente el inconsciente, y dar así
al yo maduro la posibilidad de resolver esta vez sus conflictos, haciéndolo de
una manera sólida. De este modo es evocado el pasado y desposeído de su poder. Donde
estaba el ello, se coloca el yo, éste es el objeto del análisis». Y agrega: «más
allá de su simple función terapéutica, el psicoanálisis es capaz de influir
sobre el llamado carácter neurótico, es decir, sobre rasgos del carácter que
antes de Freud nadie soñaba con considerar patológicos y eran aceptados como cualquier
otro hecho desagradable de la naturaleza».
Waelder no se queda con eso y dice: «el psicoanálisis sobrepasa los
límites de los intereses individuales para atacar a los intereses generales de
la humanidad». Y es que de esto está convencido: el psicoanálisis es, también, una
herramienta importante para el análisis de la evolución humana. Con todas las limitaciones de época y síntesis, este trabajo representa una entrada más que valorable para el que quiera iniciarse en el conocimiento de la obra de uno de los pensadores más importantes del siglo XX.