Por Guillermo Moreno para BAE Negocios Oportunamente, en “Hay que acordar con el FMI: ¿pero quién aporta el dinero?” profundizamos el debate vigente sobre el origen de los fondos necesarios para un acuerdo con el Organismo Multilateral, y se expresó la necesidad de que los mismos provinieran del sector terrateniente de la Pampa Húmeda. En vistas de esto, es que se analizaron los gastos de los cuatro grandes rubros que componen el Costo Total Promedio(CTP), como así también el Margen Bruto (MB) de la producción y comercialización de una tonelada de soja de primera en la zona núcleo. Concluyendo que, del total de la retribución dineraria obtenida por el productor, en el ciclo en cuestión, se destinaban: 1/3 para los CTP; 1/3 como retribución al productor; y 1/3 para el arrendamiento, o un hipotético “costo de oportunidad” en caso que el propietario de la tierra también la trabajara. Y se añadía: “Esta última Renta Extraordinaria... incorporada al precio de los alimentos (que se con...
Jorge Pizarro Costa Paz se le acercó gritando maltratándolo Jorge y sus hectáres sus mil hectáreas trabajadas por las manos duras y rústicas y moradas de los peones que ven en el Sol un hermano y en la Tierra una madre. Jorge Pizarro Costa Paz gritó le gritó le dijo que se apure que sirva para algo. Alberto Bonifacio Martínez pensó que no que no y se acordó de su familia y de algo parecido al honor y sacó la escopeta la doble y lo mató. A mí no me grita nadie, patroncito.
Sobre El odio de Mathieu Kassovitz El odio ( La haine , 1995) es una película específica; y por específica, universal. Pero cabe una aclaración: no pretende dar consejos ni realiza valoraciones morales de ningún tipo. No está a favor de la violencia, pero tampoco está en contra. La película de Kassovitz, en ese sentido, no se sumerge en afirmaciones baratas. La relación entre el odio y el ser humano es una relación que tiene como condición necesaria a la sociedad: es una relación cultural. Lejos de entender la relación humano-odio en términos biologicistas, en La haine vemos una búsqueda que se plantea, desde el principio, sincera: partimos, junto con la película, desde la absoluta ignorancia: ¿cómo funcionan los sentidos en un suburbio francés? ¿Por qué las caras de la Policía y la Muchedumbre pueden llegar a ser una sola? ¿Es el odio explícito patrimonio exclusivo de una clase social?...