Sobre El odio de Mathieu Kassovitz El odio ( La haine , 1995) es una película específica; y por específica, universal. Pero cabe una aclaración: no pretende dar consejos ni realiza valoraciones morales de ningún tipo. No está a favor de la violencia, pero tampoco está en contra. La película de Kassovitz, en ese sentido, no se sumerge en afirmaciones baratas. La relación entre el odio y el ser humano es una relación que tiene como condición necesaria a la sociedad: es una relación cultural. Lejos de entender la relación humano-odio en términos biologicistas, en La haine vemos una búsqueda que se plantea, desde el principio, sincera: partimos, junto con la película, desde la absoluta ignorancia: ¿cómo funcionan los sentidos en un suburbio francés? ¿Por qué las caras de la Policía y la Muchedumbre pueden llegar a ser una sola? ¿Es el odio explícito patrimonio exclusivo de una clase social?...