A veces, la ignorancia de un hombre no sólo es útil, sino también bella, mientras que su pretendida sabiduría resulta a menudo, además de desagradable, peor que inútil. ¿Con quién es mejor tratar? ¿Con quien no sabe nada de un tema y, lo que es enormemente raro, sabe que no sabe nada, o con quien sabe algo del asunto, en efecto, pero cree que lo sabe todo?

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