En este mundo, compañeros, el pecado, si paga el viaje, puede ir libremente, y sin pasaporte, mientras que la virtud, si es pobre, es detenida en todas las fronteras.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Alberto Bonifacio Martínez

Retenciones y alquileres: La Pampa Húmeda y el pago de la deuda externa